lunes, 15 de julio de 2013

Oportunidad

     Dame la oportunidad, cierra tus ojos y comparte conmigo mis sentimientos. Disfrutalos, aprovechalos, lo malo está solo en tu mente, el resto del mundo no importa, mientras estemos juntos nada debiese afectar.

    Hace un tiempo me dijeron que esperaban el momento de verme contigo por lo que expresaba y demostraba. Yo emparejado y tu también. Un amigo entre medio, no, más que eso, un hermano.

    Consigues moverme de muchas maneras, me desespera. Más que amigos quiero ser, quiero llevarte de la mano a descubrir, quiero besarte y poder transmitirte todo el cariño que deseo que poseas y se que mereces.

    Veo gente a tu alrededor y siento si te harán bien o mal. Has llevado mi percepción al extremo. Si se que no te harán daño no me interesa, si predigo otra cosa me incomoda.

    Hay una luz en tus ojos que sigo, un sueño que me guía y me anima. Quiero llenarme de tus caricias, por favor no malinterpretes, me encanta ese sentido pero no es lo que me llama en estos momentos. Lo que me llena son tus ojos, tu voz, tus abrazos.

    Busco tierras más allá, tierras que nunca existieron pero que se que alcanzaré contigo a mi lado. Me alegras de formas que viví solo en mi primera infancia. Eras en que en mí sólo había felicidad, antes del dolor y el sufrimiento.

    Veo el cielo, veo las estrellas y la luna y me causan goce por estar cerca tuyo, ya no me son inspiración para escribir, por primera vez está enfocado en una persona. Tú.

    Te quiero. Sientelo, aprovechalo. Soy sincero.

viernes, 24 de mayo de 2013

Un Deseo

    Sol, un bello día baña mis ojos mientras camino a conseguir locomoción. Veo a pequeños pajaritos emprender vuelo de un arbusto a mi paso y sonrío, no se el por qué, pero me alegro de todas formas.

    Los rayos de sol calientan mi cuerpo al momento de subirme al microbús que me llevará al destino buscado, no el deseado.

    Voy mirando por la ventana a la gente que camina por la calle, mientras yo, por mi parte, trato de concentrarme en mi quehacer diario. El día está perfecto para motivarse, hay un sol agradable, un viento refrescante y suave, luz para sentirse en un día de verano, un día libre.

    Mas, aun así, no puedo quitarme de la cabeza la noche. Acostado en mi cama, con la cortina semi abierta, tratando de dormir viendo una luna que hace mucho no veía.

    Esa luna provocativa, juguetona, que te incita a seguirla pero sabes que no puedes. Esa luna que te ha acompañado en los romances, perversiones y aventuras. Esa luna que vigila tus sueños y guarda tus secretos. Esa luna amiga.

    Me he vuelto un adicto a la noche, la espero con ansias aunque se que hoy no se dará. Viajes, cigarrillos, chocolates, todo es complemento; conversaciones, compañía, lo que me llena por dentro.

    No se si buscar o esperar. Lo que si se es que cuando esté en la noche ya no lo desearé, lo viviré.

domingo, 14 de abril de 2013

Esperanza

    Y al salir el sol la lluvia dejó de caer. Brillaba todo al rededor, en las hojas mojadas se veían los pequeños diamantes, en las pierdas que pisaba se notaba el reflejo, y sus ojos mostraban el encanto de la escena con el cariño más tierno jamás visto antes.
    Tras caminar un momento por la playa meditando, pensando y disfrutando, llegó a la conclusión que tanto había deseado.
    El pensamiento humano es muy manejable e influenciable, pero el sabía que no venía de la mente, sabía que se alojaba en su pecho. Más que eso, se alojaba en sus manos, en sus pies descalzos en la arena, en su respirar tranquilo, en su palpitar algo emocionado, en su vientre juguetón, en su cabello despeinado por el viento marino. Y sus ojos lo expresaban a la perfección.
    Contra viento y cansado caminó, sabía que había un final al que llegar. No lo estaban esperando, mas no le importaba. Solo quería toparse con ella, hablar y disfrutar de las mismas cosas juntos. El conseguirlo es difícil, se puede pagar caro, pero las consecuencias son positivas. Eso lo mantiene despierto, alegre y decidido.
    Cuando se juntan está acompañada, sin embargo estaba previsto. Un poco de paseo, cambios de tema, dicuciones alegres. Las sonrisas se unen mientras los ojos se encuentran, y por primera vez ven mutuo brillo, las almas intercambian dichosas palabras de confianza y cariño que se concretan en la unión de los labios, ambos ahora lo saben.